16 octubre 2026

Copenhague en 48 horas: itinerario completo para un fin de semana

Copenhague es una de esas ciudades que se disfrutan desde el primer paseo. Sus canales, plazas, edificios históricos y fachadas de colores se mezclan con amplias zonas peatonales, parques y una vida urbana que invita a recorrerla sin prisas. Además, su tamaño hace que muchos de sus principales atractivos se encuentren a poca distancia unos de otros, algo que resulta perfecto para una escapada de fin de semana. En apenas 48 horas podrás conocer algunos de los lugares más emblemáticos de la capital danesa, desde Nyhavn y la Sirenita hasta sus palacios, jardines históricos y barrios más singulares.

Información útil para organizar tu viaje a Copenhague

Bicicletas junto al canal de Nyhavn en Copenhague

La capital de Dinamarca es un destino perfecto para una escapada de fin de semana, ya que gran parte de sus principales atractivos se concentran en una zona relativamente compacta y bien comunicada.

Con una buena planificación es posible descubrir los lugares más emblemáticos de la ciudad en 48 horas, combinando monumentos históricos, canales, barrios con personalidad propia, palacios reales y algunos de los espacios más representativos de la cultura danesa. Además, el aeropuerto de Copenhague se encuentra a tan solo unos 15 minutos en tren o metro del centro, lo que facilita aprovechar al máximo el tiempo disponible desde el momento de la llegada. Si estás preparando tu escapada, puedes consultar las opciones de vuelo más hotel a Copenhague para organizar tu viaje de forma cómoda y tener acceso a algunas de las mejores ubicaciones para recorrer la ciudad.

Si tienes previsto visitar varias atracciones, merece la pena valorar la compra de la Copenhagen Card, una tarjeta turística que incluye el acceso a numerosos monumentos, museos y lugares de interés, además del uso ilimitado del transporte público en la ciudad y los desplazamientos desde el aeropuerto. Gracias a ello, podrás moverte cómodamente entre los distintos puntos del itinerario y optimizar tanto el tiempo como el presupuesto durante tu estancia.

A continuación, te proponemos una ruta para descubrir Copenhague en 48 horas, recorriendo algunos de los lugares imprescindibles de la capital danesa, desde el colorido canal de Nyhavn hasta la famosa Sirenita, pasando por palacios reales, parques históricos y algunos de los rincones más interesantes de la ciudad.

Cómo llegar del aeropuerto al centro

El Aeropuerto de Copenhague (Kastrup) se encuentra a unos 8 kilómetros del centro de la ciudad y está perfectamente conectado mediante transporte público. La forma más rápida de llegar es utilizando el metro, que conecta el aeropuerto con estaciones céntricas como Kongens Nytorv en apenas unos minutos. También existen servicios de tren que enlazan con la Estación Central de Copenhague, además de autobuses y taxis para quienes prefieran otras alternativas de traslado.

Cómo moverse por Copenhague

La bicicleta y el transporte público son las formas más habituales de desplazarse por Copenhague. Metro, trenes y autobuses conectan cómodamente todos los puntos de interés, aunque muchas de las visitas incluidas en este itinerario pueden realizarse caminando.

Cuándo viajar a Copenhague

La primavera y el verano ofrecen temperaturas más agradables y más horas de luz, aunque la ciudad recibe visitantes durante todo el año. En diciembre, los mercados navideños y la iluminación especial de Tivoli convierten a Copenhague en uno de los destinos más populares del norte de Europa.

Día 1: del centro histórico a Nyhavn

Copenhague en 48h

Ya en Copenhague, una de las primeras visitas recomendables es Tivoli, situado junto a la Estación Central, a la que llegarás fácilmente desde el aeropuerto en apenas unos minutos utilizando el tren o el metro. Gracias a su ubicación en pleno centro, podrás incluir esta visita en tu itinerario sin necesidad de realizar desplazamientos adicionales.

Inaugurado en 1843, Tivoli es uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo y uno de los lugares más populares de la ciudad tanto para visitantes como para residentes. En su interior encontrarás atracciones para todas las edades, jardines históricos, restaurantes, espectáculos y numerosos espacios de ocio que lo convierten en mucho más que un simple parque temático.

Aunque las atracciones funcionan principalmente durante determinadas temporadas del año, Tivoli mantiene una programación especial en algunas de las fechas más importantes del calendario. Durante Halloween, el recinto se decora con miles de calabazas y motivos temáticos, mientras que en Navidad acoge uno de los mercadillos navideños más conocidos de Dinamarca, con puestos tradicionales, iluminación especial y actividades para toda la familia.

Incluso si no coincides con alguna de estas temporadas, merece la pena acercarse para conocer este emblemático espacio de la ciudad. Su historia, la variedad de actividades que ofrece y su ubicación en pleno centro hacen que Tivoli sea una de las visitas imprescindibles en cualquier recorrido por Copenhague en 48 horas.

Plaza del Ayuntamiento

Copenhague en 48h

A pocos minutos de Tivoli llegarás a Rådhuspladsen, la Plaza del Ayuntamiento, uno de los principales puntos de encuentro de Copenhague y uno de los espacios más transitados del centro histórico.

Entre los lugares más destacados encontrarás la Fuente del Dragón, la curiosa figura de la "chica del tiempo", que durante años sirvió para anunciar la previsión meteorológica, y la estatua dedicada a Hans Christian Andersen, el escritor danés más universal. Muy cerca también podrás visitar espacios dedicados a su legado y conocer mejor la vida y obra del autor de cuentos tan populares como La Sirenita o El patito feo.

El actual Ayuntamiento de Copenhague, inaugurado en 1905, es el cuarto edificio que ha desempeñado esta función a lo largo de la historia de la ciudad. Su interior puede visitarse y alberga uno de sus elementos más conocidos: el reloj astronómico de Jens Olsen, considerado una de las piezas de ingeniería relojera más complejas del mundo y capaz de mostrar calendarios y ciclos astronómicos con una extraordinaria precisión.

Desde la plaza también comienza Strøget, una de las calles peatonales y comerciales más largas de Europa. Recorrerla te permitirá descubrir tiendas, cafeterías, edificios históricos y algunos de los rincones más animados del centro de Copenhague mientras avanzas hacia las siguientes paradas de este itinerario de 48 horas.

Nyhavn o Puerto Nuevo

Copenhague en 48h

Desde Rådhuspladsen, la Plaza del Ayuntamiento, puedes continuar el recorrido a pie por Strøget, una de las calles peatonales y comerciales más largas de Europa. Tras unos minutos caminando por el centro histórico llegarás a Nyhavn, conocido como el Puerto Nuevo, uno de los lugares más representativos de Copenhague y una de las imágenes más reconocibles de Dinamarca.

A ambos lados de este histórico canal se alinean las características fachadas de colores que han convertido la zona en uno de los rincones más fotografiados de la ciudad. Antiguos almacenes y viviendas de comerciantes albergan hoy restaurantes, cafeterías y terrazas desde las que contemplar el ambiente del puerto.

El canal está recorrido por embarcaciones tradicionales y barcos turísticos, lo que convierte el paseo en una de las mejores zonas para disfrutar del ambiente de la capital danesa. Además, varias de las casas de Nyhavn estuvieron vinculadas al escritor Hans Christian Andersen, que residió en distintos edificios de esta calle durante parte de su vida y escribió aquí algunas de sus obras más conocidas.

Desde Nyhavn puedes continuar fácilmente la visita hacia el barrio de Christianshavn, conectado mediante varios puentes sobre el canal. En esta zona se encuentran algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, como la moderna Ópera de Copenhague, además de numerosos espacios gastronómicos y zonas junto al agua. Muy cerca también se localiza Christiania, una de las áreas más singulares y conocidas de la capital danesa.

Palacio Christiansborg

Copenhague en 48h

Desde Nyhavn, puedes dirigirte caminando en apenas 10 minutos hasta el Palacio de Christiansborg, situado en la isla de Slotsholmen, el corazón político e histórico de Dinamarca. El recorrido atraviesa algunos de los canales más emblemáticos de la ciudad y permite descubrir una de las zonas con mayor concentración de edificios institucionales de Copenhague.

El actual Palacio de Christiansborg es el resultado de varias reconstrucciones tras los incendios que afectaron a sus predecesores a lo largo de los siglos. El edificio que puedes visitar hoy fue finalizado en 1928 y alberga algunas de las principales instituciones del país, entre ellas el Parlamento danés, la Oficina del Primer Ministro y diversas dependencias de la Casa Real.

Uno de los mayores atractivos de la visita es la Torre de Christiansborg, uno de los mejores miradores de Copenhague, desde donde podrás disfrutar de vistas panorámicas sobre el centro histórico, los canales y el puerto. El interior también merece una visita gracias a sus salones reales, tapices, salas de recepción y espacios que permiten conocer mejor la historia de la monarquía danesa.

Si dispones de la Copenhagen Card, puedes aprovecharla para acceder a varias de las áreas visitables del complejo. Además, justo al lado se encuentra el Museo Nacional de Dinamarca, una excelente opción para profundizar en la historia del país, desde la época de los vikingos hasta la actualidad. Su ubicación convierte a Christiansborg en una parada muy práctica dentro de cualquier itinerario para descubrir Copenhague en 48 horas.

Christiania

Copenhague en 48h

Tras visitar el Palacio de Christiansborg, puedes continuar la ruta cruzando los canales de Slotsholmen en dirección al barrio de Christianshavn. El recorrido a pie apenas lleva unos 15 minutos y te permitirá descubrir otra de las zonas más interesantes de Copenhague antes de llegar a uno de sus lugares más singulares: la Ciudad Libre de Christiania.

Situada en el corazón de Christianshavn, esta comunidad autogestionada nació en la década de 1970 sobre una antigua zona militar y, desde entonces, se ha convertido en uno de los espacios más visitados de la capital danesa. Sus calles, murales y zonas verdes le aportan una personalidad muy diferente al resto de la ciudad y ofrecen una visión distinta de Copenhague.

Recorrer Christiania permite descubrir un entorno alternativo en el que conviven viviendas construidas por sus propios residentes, talleres artesanales, espacios culturales, galerías de arte y zonas dedicadas a conciertos y eventos al aire libre. El arte urbano está presente en buena parte del recinto y forma parte de la identidad visual de este enclave tan particular.

La visita puede realizarse por libre o mediante visitas guiadas. En cualquier caso, es importante respetar las normas establecidas por la comunidad, ya que algunas zonas cuentan con restricciones específicas, especialmente en lo relativo a la fotografía. Durante el recorrido encontrarás pequeños comercios, cafeterías y espacios culturales que permiten conocer mejor la historia y el funcionamiento de uno de los lugares más curiosos de Dinamarca.

Tras una intensa jornada recorriendo algunos de los lugares más emblemáticos de la capital danesa, es momento de poner rumbo al alojamiento y descansar antes de continuar con el itinerario del día siguiente. Si todavía no has reservado tu estancia, puedes consultar una selección de hoteles en Copenhague, con opciones situadas tanto en el centro como en los barrios mejor comunicados de la ciudad.

Para terminar el día, una buena opción es acercarte a la zona de Nyhavn o Christianshavn, donde encontrarás una amplia variedad de restaurantes y terrazas junto al canal. También puedes dirigirte al mercado gastronómico de Broens Street Food y disfrutar de propuestas internacionales y especialidades danesas en un ambiente animado antes de dar por finalizada la jornada

Día 2: palacios, monumentos y las mejores vistas de Copenhague

Copenhague en 48h

Tras recorrer algunos de los lugares más emblemáticos del centro histórico, el segundo día te permitirá descubrir otra de las caras de la capital danesa. Palacios reales, monumentos históricos, jardines y algunos de los mejores miradores de la ciudad protagonizan una jornada en la que conocerás varios de los grandes símbolos de Copenhague.

La primera parada de este segundo día es uno de los símbolos más reconocibles de Dinamarca: La Sirenita. Situada junto al paseo marítimo de Langelinie, esta escultura inspirada en el famoso cuento de Hans Christian Andersen se ha convertido en uno de los monumentos más visitados de Copenhague.

Muchos viajeros se sorprenden al verla por primera vez debido a su reducido tamaño, ya que suele parecer más grande en fotografías. Sin embargo, su importancia histórica y cultural la ha convertido en una visita imprescindible para quienes recorren la capital danesa.

La escultura representa a la protagonista del cuento La Sirenita, escrito por Hans Christian Andersen, uno de los autores más importantes de la literatura danesa. Aunque la versión popularizada por Disney es la más conocida internacionalmente, el relato original presenta un desenlace mucho más melancólico y alejado del final feliz que la mayoría recuerda.

A lo largo de su historia, la estatua ha sufrido numerosos actos vandálicos, incluyendo pintadas y daños en varias ocasiones. A pesar de ello, sigue siendo uno de los monumentos más visitados y fotografiados de Dinamarca, así como uno de los grandes símbolos de la ciudad.

Su ubicación junto al agua y la ausencia de grandes barreras de protección permiten contemplarla muy de cerca, algo poco habitual en un monumento de esta relevancia. Precisamente por ello, es frecuente ver a numerosos visitantes acercarse hasta las rocas para conseguir una fotografía desde una perspectiva más próxima.

Aunque su tamaño suele sorprender a quienes la visitan por primera vez, La Sirenita se ha convertido en uno de los lugares más emblemáticos de Copenhague. Su historia, su ubicación junto al mar y su relación con la obra de Hans Christian Andersen hacen que siga siendo una de las visitas más populares de la ciudad.

Palacio Amalienborg

Copenhague en 48h

Tras visitar la Sirenita, puedes continuar el recorrido siguiendo el paseo marítimo en dirección al centro. En apenas unos minutos llegarás al Palacio de Amalienborg, residencia oficial de la familia real danesa y uno de los conjuntos monumentales más importantes de Copenhague. El trayecto discurre junto al puerto y permite disfrutar de algunas de las vistas más características de esta zona de la ciudad.

Aunque habitualmente se habla del Palacio de Amalienborg en singular, en realidad el complejo está formado por cuatro palacios de estilo rococó organizados alrededor de una gran plaza octogonal. Desde el siglo XVIII constituye la residencia oficial de la familia real danesa y es uno de los lugares más representativos de Copenhague.

Los edificios que forman el conjunto son el Palacio Brockdorff, residencia del príncipe heredero y su familia; el Palacio Moltke, utilizado para recepciones y actos oficiales; el Palacio Levetzau, que alberga el Museo de Amalienborg; y el Palacio Schack, residencia oficial de la reina de Dinamarca.

Uno de los aspectos más llamativos de Amalienborg es la cercanía con la que puede contemplarse el conjunto. A diferencia de otros palacios europeos, no encontrarás grandes vallas ni amplias zonas restringidas alrededor de los edificios, lo que permite recorrer la plaza y observar de cerca uno de los enclaves más importantes de la monarquía danesa.

Si coincides con el mediodía, merece la pena acercarse para presenciar el cambio de guardia, una de las ceremonias más populares entre los visitantes. Además, desde la plaza tendrás una excelente perspectiva de la cercana Iglesia de Mármol, uno de los edificios más destacados de la ciudad.

Castillo de Rosenborg

Castillo de Rosenborg rodeado por los Jardines del Rey en Copenhague

Desde Amalienborg, puedes continuar la ruta a pie en dirección a los Jardines del Rey (Kongens Have). El recorrido apenas lleva unos 15 minutos y atraviesa algunas de las zonas más elegantes del centro de Copenhague. De camino, también podrás contemplar la impresionante Iglesia de Mármol, uno de los edificios religiosos más destacados de la ciudad, antes de llegar a uno de los castillos más importantes de Dinamarca.

Construido a principios del siglo XVII por orden del rey Christian IV, el Castillo de Rosenborg fue concebido originalmente como residencia real de verano y hoy alberga algunas de las colecciones históricas más valiosas del país. Su arquitectura renacentista, sus jardines y sus salas históricas lo convierten en una de las visitas imprescindibles de cualquier itinerario por Copenhague.

En su interior podrás recorrer los antiguos aposentos reales, salones decorados con tapices, mobiliario de época y diversas estancias que permiten conocer mejor la historia de la monarquía danesa. Uno de los mayores atractivos de la visita es la cámara acorazada donde se conservan las Joyas de la Corona y las insignias reales utilizadas durante las ceremonias oficiales.

Además de su valor histórico, el castillo destaca por los Jardines del Rey, el parque más antiguo de Copenhague y uno de los espacios verdes más populares entre residentes y visitantes. Sus amplias zonas ajardinadas, estanques y caminos arbolados son perfectos para hacer una pausa durante el recorrido o disfrutar de algunas de las mejores vistas del castillo.

Rundetaarn o Torre Redonda

Rundetaarn o Torre Redonda, Copenhague

Desde el Castillo de Rosenborg, puedes continuar el recorrido a pie hasta Rundetaarn, conocida como la Torre Redonda. El paseo apenas lleva unos 10 minutos y te permitirá seguir descubriendo algunas de las calles más animadas del centro histórico de Copenhague antes de llegar a uno de los monumentos más singulares de la ciudad.

Construida en el siglo XVII por orden del rey Christian IV, la Torre Redonda nació como observatorio astronómico y formaba parte de un complejo universitario destinado a la investigación científica. Con sus más de 30 metros de altura, es uno de los edificios históricos más reconocibles de la capital danesa.

Uno de sus elementos más característicos es la rampa helicoidal que asciende hasta la parte superior. A diferencia de otros miradores, aquí no tendrás que subir largas escaleras, ya que el acceso se realiza a través de un amplio recorrido circular que facilitaba el transporte de instrumentos astronómicos y libros hasta el observatorio.

Una vez arriba, podrás disfrutar de una de las mejores panorámicas de Copenhague. Desde el mirador se contemplan los tejados de la ciudad, las agujas de numerosas iglesias, los jardines de Rosenborg e incluso algunos puntos del puerto en los días más despejados.

Además de las vistas, el interior de la torre alberga exposiciones temporales y espacios dedicados a su historia científica. Por su ubicación céntrica y por las vistas que ofrece sobre la capital danesa, Rundetaarn es una parada muy recomendable para completar cualquier ruta por Copenhague en 48 horas.

Información práctica: la entrada general cuesta 60 coronas danesas (DKK), unos ocho euros, los estudiantes pagan 40 DKK, unos 4 euros y la entrada es gratuita para menores de 18 años. Durante la temporada de verano (abril-septiembre) abre todos los días de 10:00 a 20:00, mientras que de octubre a marzo abre de 10:00 a 18:00 de miércoles a domingo y hasta las 21:00 los lunes y martes. (Esta visitia no está incluida en la Copenhagen Card)

Con las vistas desde Rundetaarn finaliza este itinerario por Copenhague en 48 horas. En apenas un fin de semana habrás recorrido algunos de los rincones más conocidos de la ciudad, desde Nyhavn y Christiania hasta los palacios reales, los jardines históricos y la famosa Sirenita. Una escapada suficiente para descubrir por qué la capital danesa se ha convertido en uno de los destinos urbanos más populares del norte de Europa.

Si te has quedado con ganas de seguir explorando, descubre nuestros viajes a Dinamarca y recorre no solo Copenhague, sino también otros rincones fascinantes del país. Desde los castillos de Selandia hasta los paisajes costeros de Jutlandia, encontrarás propuestas para conocer la esencia danesa a tu ritmo.